La búsqueda de productos de higiene bucal más eficaces, seguros y naturales ha impulsado el uso del lactato de zinc, un ingrediente que ha ido ganando terreno por su versatilidad y múltiples beneficios.
Derivado de la combinación de ácido láctico y zinc, el lactato de zinc tiene una alta solubilidad en agua fría y se considera seguro para su uso en cuidado bucal y cuidado dermo. Además de contribuir a la limpieza, el ingrediente actúa para mejorar la salud de la mucosa bucal y controlar los olores, favoreciendo el bienestar y el frescor duradero.
Con propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias, el lactato de zinc (Jungbunzlauer) ayuda a prevenir la placa bacteriana, las caries y la gingivitis, siendo recomendado para formulaciones dirigidas tanto a adultos como a niños.
Altamente compatible con compuestos como flúor, xilitol, eritritol y extractos naturales, el ingrediente activo permite el desarrollo de productos más completos e innovadores, que combinan protección, rendimiento y atractivo natural.
Al derivar de componentes naturales, el lactato de zinc también satisface la creciente demanda de formulaciones sostenibles libres de parabenos y alcohol. Sus principales aplicaciones incluyen pastas dentales antisépticas, enjuagues bucales y geles cicatrizantes.
Ana Lúcia Barbosa Quiroga, Gerente de Innovación del Centro Tecnológico Azelis | Vogler
“El lactato de zinc combina eficacia, seguridad y naturalidad, lo que lo convierte en una excelente opción para las marcas que buscan innovación y diferenciación en el segmento de alimentos. cuidado bucal”, destaca Ana Lúcia Barbosa Quiroga, Gerente de Innovación del Centro Tecnológico Azelis | Vogler.
Con un perfil multifuncional y sostenible, el lactato de zinc se consolida como un activo moderno y prometedor para el futuro de la higiene bucal.
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