Mintel revela tendencias globales que moldearán el comportamiento del consumidor hasta 2026
Las previsiones indican que los próximos años estarán marcados por una redefinición de la juventud, la búsqueda de conexiones emocionales y la valoración de las experiencias humanas frente a la automatización
Mintel, referencia mundial en inteligencia de mercados, publicó sus predicciones globales sobre el comportamiento del consumidor en 2026, con insights que se extenderán hasta 2030. El informe destaca tres grandes movimientos que deberían guiar el mercado: la redefinición de la juventud, la valorización del afecto y la resistencia a la influencia algorítmica.
Según el análisis, el avance de la inteligencia artificial, las incertidumbres económicas y las tensiones geopolíticas están remodelando la forma en que las personas consumen, interactúan y se conectan. En un escenario de rápida transformación, los consumidores buscarán un equilibrio entre control y creatividad, así como conexiones más auténticas en un entorno cada vez más digital.
El nuevo joven
Con la creciente longevidad y la disolución de los hitos tradicionales de la vida, el concepto de juventud comienza a redefinirse. Las personas dejan de asociar los logros con determinadas edades y pasan a ver la vida como un ciclo continuo de experiencias y reinvenciones. Este movimiento desafía a las marcas a crear soluciones que dialogen con una nueva visión del envejecimiento activo y las múltiples fases de realización personal.
Mintel predice que para 2030 habrá un número creciente de consumidores dispuestos a buscar nuevos comienzos a diferentes edades: cambiar de carrera, reanudar proyectos personales o explorar nuevas formas de vida. Las marcas que comprendan este impulso de reinvención podrán crear productos y servicios que inspiren autonomía y autenticidad en cualquier etapa de la vida.
El déficit afectivo
La creciente digitalización de las interacciones humanas ha generado un distanciamiento emocional entre las personas. Mintel advierte que, hacia finales de la década, esta desconexión podría intensificarse, transformando el afecto en un recurso escaso y muy valorado.
En este contexto, las marcas jugarán un papel esencial en la promoción de experiencias que fomenten vínculos reales. La investigación destaca oportunidades en áreas como el bienestar emocional, el cuidado comunitario, el compañerismo animal y el amor propio, dimensiones que refuerzan la importancia de las conexiones genuinas fuera del entorno virtual.
Anti-algoritmo
El último eje de predicciones refleja un movimiento de resistencia a la creciente influencia de los algoritmos en la vida cotidiana. Aunque estas tecnologías fueron creadas para facilitar las decisiones, los consumidores comienzan a cuestionar hasta qué punto limitan su autonomía.
Según Mintel, el futuro será de las marcas que utilicen la tecnología de forma transparente, permitiendo a los consumidores comprender e incluso participar en la creación de los algoritmos que les afectan. La tendencia es que la confianza digital dependa no sólo de la eficiencia, sino también de la capacidad de las empresas para mantener un equilibrio entre la conveniencia y el empoderamiento humano.
La consultora concluye que, a medida que la tecnología y el comportamiento social evolucionen, las marcas necesitarán fortalecer su conexión emocional con el público, valorando la autenticidad y el propósito en un mundo cada vez más automatizado.